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lunes, 26 de mayo de 2008

Las cosas pasan, cada vez que algo o alguien irrumpe en mi vida es señal de algún por qué que he de descubrir. Las cosas pasan con un objetivo que desconocemos. Alguna enseñanza trae, algun compromiso, algo se me pide o se me da...
Cómo puedo saber qué es o por qué ocurre, eso me pregunto. Me digo "abre los ojos, el corazón, está atenta" y a pesar de eso se me escapan ocasiones preciosas que supongo no volverán, al menos de igual manera.
Dios actua através de todos esos acontecimientos. Con ellos nos habla, con llama la atención y espera una respuesta.
Lo fundamental es mirar todas esas cosas que nos pasan, a todas esas personas que se cruzan y que irrumpen en nuestra vida, con los ojos del corazón, con amor puro, desechando cualquier otro sentimiento adverso, bloqueante, pues nos impedirá llegar al verdadero propósito al cual somos llamados por una u otra causa.
Ayer entre un grupo de personas, una conocida y su amiga, ambas me intentaban comunicar de distintas formas sus sentimientos, entre ellas hay algo que impide la comunicación, yo no sé que es... y tampoco por qué me llegan a mis estas dos personas, pero si sé que estoy inmersa en una situación extraña que traba el buen ambiente del grupo, su fluir de amistad y cooperación...

lunes, 18 de febrero de 2008

Acontecimientos


¿Tu crees que las personas nos cruzamos o nos encontramos por casualidad?
¿O más bien porque en esos encuentros "algo" nos vamos a enseñar mutuamente?
Yo soy de las que pienso que nada ocurre por casualidad, que todo tiene su función, que las cosas que ocurren tienen un significado, que hay que tener los ojos abiertos y el entendimiento despierto para saber verlo. Igualmente con las personas que están en nuestro camino.
Cuando nos concienciamos de esto es maravilloso ver lo que ocurre en el exterior de nosotros y que se conecta con nuestro interior. Los sentimientos que nos muestran las personas que se relacionan con nosotros son reflejo de los nuestros. Los acontecimientos nos hablan por sí mismos y nos indican qué nos ocurre o por donde vamos... y de nosotros depende "aprender" y así crecer, ya sean sucesos dolorosos o de alegría o gozo.

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón dale gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de la confianza y también de tener más cuidado de a quien le abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalo tu también, no porque él te ame sino porque te ha enseñado su forma de amar y también a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.

Cada día y cada persona es una oportunidad para aprender, aprovechémoslo ya que pueden ser oportunidades únicas e irrepetibles.
Permitámonos equivocarnos, ¿por qué no? no somos perfectos, y darnos la oportunidad de rectificar y mostrarnos comprensión, es una forma de querernos a nosotros mismos, la casa se empieza por los cimientos.

Buenos días a todos.

jueves, 31 de enero de 2008

El "cambio" o el renacer dentro de nosotros...



Si no queremos morir a todo lo pasado.
¿Cómo podremos renacer?
René Foueré


Cuánto miedo se experimenta cuando se desprende el pasado sin todavía haber aparecido el futuro! Sin duda, tales momentos de abismo que la renovación demanda constituyen las auténticas crisis de la persona.

Se trata de un miedo que asalta en situaciones en las que lo de atrás nos servía de referencia y, en cierto modo, era nuestra seguridad, pero... desde hace un tiempo, uno intuye que el modelo de vida en el que se encuentra ya no sirve.
Unas veces es el "patrón de relación" con el que habíamos iniciado una pareja, el que está quedando obsoleto y, no sabemos como revitalizarlo. Otras veces, es el trabajo que tanto nos motivaba el que comienza a pesarnos y sentimos que ya no nos enseña.
Son momentos en los que experimentamos que la "casa" en la que vivimos se nos muestra vieja, que nada alimentan nuestra alma, sentimos que hemos perdido el fuego y que estamos desconectados de la Fuente...

Son momentos en los que se aproxima un cambio. Al principio, no sabemos ni siquiera qué es lo que queremos, pero sí sabemos que afectará las áreas de nuestra vida en las que nos sentimos estancados. Poco a poco, sucede que llegan los primeros deseos e intuiciones, y la nueva forma comienza a revelarse en pequeños y ocasionales chispazos de lucidez. Sin embargo, lo que en el fondo deseamos parece un sueño... no sabemos con certeza si es una intuición o se trata de un simple deseo... hay tantos problemas e inconvenientes que parecen impedirle la llegada.

¿Qué puede uno hacer ante tal pulsión que clama ansiosa por el cambio, pero siente que ni puede, ni sabe cómo será capaz de abrirse a él?

Lo único que hace falta es tan sólo no oponer resistencias a "lo que viene" y confiar en la perfección del Universo* que siempre conspira para nuestro crecimiento y realización completa.

"Fluir atentos" se llama el modo más óptimo de recorrer la vida. Fluir es lo que hacen las aguas del río cuando descienden hacia el particular mar que les espera. Fluir es abandonar resistencias y adaptarse al terreno en cada palmo y en cada pequeña cascada. Flexibilidad en cada instante.
"Atención Sostenida" es el emblema del que fluye y permite que Eso nos encuentre y que las soluciones aparezcan. Fluir atentos para entrar en el nuevo nivel de consciencia en el que los viejos problemas, pronto parecen tan sólo sombras que se esfuman y alejan.

¿Cómo saber lo que en realidad queremos que suceda?

La "atención sostenida" es una forma de escuchar al alma, observando los propios procesos emocionales y mentales. Es una forma de confiar en las intuiciones y mantener en cada instante la consciencia despierta.
La mente va buscando ratos de silencio y conversaciones sinceras. Poco a poco, y conforme la transparencia se recupera, las propias limitaciones que antes parecían "misión imposible", comienzan a desprenderse al tiempo que nos liberan.

Jamás cierro la puerta a mis espaldas sin ser consciente de estar realizando un acto de caridad conmigo mismo.
Peter Hoeg


Nos damos cuenta de que la necesidad de seguridad inhibe y paraliza la libertad de acción que desbloquearía al alma. Pero sentimos que brota un extraño impulso de aprender y evolucionar, al tiempo que nos damos cuenta de que ya estamos saturados de las viejas maneras. Y llega una oportunidad que pone las cosas en su nuevo sitio, sin que hayamos perdido las pistas del camino y de la paz duradera.

En realidad, intuimos con certeza que el Universo conspira en el apoyo a la realización de nuestras capacidades más insospechadas.

La posibilidad de hacer realidad un sueño es lo que hace interesante nuestra vida.
Paulo Cohelo


(J.Mª Doria)

jueves, 10 de enero de 2008

Apertura, hacia el nacimiento espiritual


APERTURA
Todos tenemos dos cumpleaños. El día en el que nacemos, y el día en el que despierta nuestra conciencia. Maharishi.

Cuando nació nuestro cuerpo físico en la forma de aquel bebé, no éramos conscientes de que comenzaba la vida. Sin embargo, existe otro nacimiento posterior en el que sabemos que uno es algo más que un organismo psico-fisiológico. Una experiencia en la que, de pronto, nos damos cuenta de que somos algo más que una mente pensante.

¿Te ha sucedido ya? Si no es así, puede que sea el momento ahora.

En realidad, no sólo nacemos físicamente, sino que también nacemos espiritualmente. En este segundo nacimiento, devenimos conscientes de qué somos y qué sentido tiene la vida para nosotros. Una experiencia chispeante a través de la cual comenzamos a desear realizarnos y tomamos consciencia de la estupenda posibilidad de actualizar nuestras potencialidades y de sentirnos útiles a lo que nos rodea. En ese día irreversible, realmente, volvemos a nacer.

La diferencia entre el antes y el después es algo parecido a vivir dormidos o despiertos a dimensiones insospechadas del Ser. Lo espiritual está mas allá de las creencias y credos ideológicos.

Lo espiritual es una experiencia íntima y transracional que aflora al Yo Profundo. Se trata de un nacimiento que, cuando en algún día nos sucede, ya no tiene vuelta. Uno ya sabe que podrá cambiar sus ideas, pero no podrá renunciar a la consciencia del sí mismo ya nacida.

Lo que sí es cierto es que dicho nacimiento es un algo por lo que experimentar gratitud. Todo llega en su momento. Se dice que cuando el discípulo está preparado, aparece el maestro. A veces, éste adopta la forma de un libro, otras, de un cálido atardecer, a través de alguien que aparece en tu vida. En ocasiones, llega acompañado de amor irresistible y de acontecimientos de dolor, cambio y despertar.

Cuando uno despierta y accede a esa experiencia interior, sabe que ha vuelto a nacer porque ya no vivirá más de lo mismo, tal vez porque siente que antes deambulaba en algo parecido a un sueño. En realidad, darse cuenta de que uno vive en el sueño de la mente es una forma de despertar. "La vida es sueño", decía Calderón. "Vivimos en una caverna y nos relacionamos con el mundo de las sombras", decía Platón. Salir de la "caverna" significa devenir consciente. ¿Consciente de qué?

De que, en realidad, uno es Observación, Infinitud, Océano de Conciencia. Un estado mental que no depende del patrimonio ni de la inteligencia. El camino del puro -tener- tiende a resultar insaciable. Para él nunca es bastante, y una vez conseguidas las cosas deseadas, no estamos garantizados en la paz.

El cultivo del -Ser- aquieta la mente y permite vivir el regalo de la lucidez y la serenidad del alma.

(J.M. Doria)

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